Ante el pronóstico de lluvias severas, fuertes vientos e inundaciones vinculados al fenómeno de El Niño, el Cabildo de Tijuana emitió por unanimidad una declaratoria de emergencia y desastre natural, con la que se busca fortalecer la capacidad de respuesta del municipio frente a posibles daños.

Entre los acuerdos se autorizó a la Tesorería Municipal realizar adecuaciones presupuestales y, de ser necesario, crear partidas para disponer de recursos destinados a atender la contingencia. También se facultó a la Secretaría de Gobierno Municipal para gestionar servicios, personal y apoyos, así como coordinar acciones con autoridades estatales y federales.
El alcalde Ismael Burgueño Ruiz señaló que la prevención y la información oportuna son esenciales para proteger a las comunidades. A su vez, la síndica procuradora, Teresita Balderas Beltrán, indicó que la Sindicatura revisará los procedimientos correspondientes para garantizar el manejo responsable de los recursos. Las dependencias municipales también deberán desarrollar estudios y planes para atender las zonas con mayor inestabilidad geológica.


